Historial crediticio
El historial crediticio es el registro de los préstamos pasados y actuales de un prestatario, sus solicitudes y su comportamiento de pago.
En pocas palabras
El historial crediticio es el expediente de la disciplina de pago de una persona. Muestra cuántos préstamos ha tenido, cuáles siguen abiertos, si hubo retrasos y cuánto duraron. Con él, el prestamista decide cuánto puede fiarse de una nueva promesa de devolver el dinero.
Cómo se ve en la práctica
Ejemplo ilustrativo: un cliente tiene tres préstamos cerrados sin retrasos y uno activo con una cuota de 600 al mes. Es un historial sólido. Otro cliente tiene dos préstamos, ambos con más de 30 días de retraso, y uno pasó a cobro. Su nueva solicitud recibirá un rechazo o un límite pequeño.
Un cliente sin historial no es necesariamente malo, pero es más difícil de evaluar, por eso los clientes nuevos suelen empezar con importes bajos. Estos datos los guardan normalmente los burós de crédito, y se accede a ellos con el consentimiento de la persona y por los motivos que permiten las reglas del país.
Por qué le importa al dueño
El historial es una de las señales más fuertes para aprobar o rechazar. Ayuda a filtrar a los clientes claramente arriesgados y a dar mejores condiciones a quienes ya demostraron disciplina. También funciona al revés: tu empresa debe informar con exactitud sobre sus propios clientes, porque otros prestamistas se apoyan en esos datos.
Error frecuente
Consultar el historial sin el consentimiento adecuado del cliente o enviar datos inexactos al buró, por ejemplo una deuda marcada como impagada cuando ya se saldó. Ambas cosas generan quejas y problemas con el regulador.
Las reglas sobre consentimiento, conservación y corrección de datos dependen del país, así que conviene revisarlas con un abogado.
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