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Glosario

Avalista

Un avalista es una persona o empresa que se compromete por escrito a pagar la deuda del prestatario si este no lo hace.

En pocas palabras

El avalista firma bajo una deuda ajena. Mientras el prestatario paga, nadie le molesta. Si los pagos se detienen, el prestamista puede reclamarle el dinero dentro de los límites que fija el contrato de aval. Es habitual cuando los ingresos o el historial del cliente no bastan: un cliente joven con un familiar como avalista o una empresa pequeña avalada por su dueño.

Cómo se ve en la práctica

Ejemplo ilustrativo: se concede un préstamo de 3 000 con el aval de un familiar del prestatario. A los seis meses el prestatario deja de pagar. El prestamista trabaja primero con él y después, si el contrato lo permite, envía un requerimiento al avalista. Si el avalista responde por toda la deuda o por una parte lo deciden el contrato y las reglas del país.

Por qué le importa al dueño

El aval aumenta la probabilidad de cobro y permite aprobar a clientes que sin él serían rechazados. Pero un avalista vale lo que valen sus propias finanzas: uno sin ingresos estables añade papeles, no seguridad. Además, es una persona distinta, con sus propios derechos, y el contacto con ella solo puede hacerse dentro del contrato.

Error frecuente

Tratar como avalista a cualquier conocido que aparece en la solicitud. Un contacto de referencia y un avalista son figuras distintas, y hablar de la deuda con un familiar o un compañero que no avaló es contacto con terceros, donde las reglas suelen ser más estrictas. Esa confusión acaba fácilmente en una queja.

Otro riesgo es un contrato de aval mal redactado que no se sostiene en una disputa. Las reglas dependen del país, así que conviene revisarlas con un abogado.

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