Terceros en el cobro
Los terceros en el cobro de deudas son personas vinculadas a un deudor, como familiares o allegados, a quienes solo se contacta dentro de límites legales estrictos. Las reglas difieren según el país y deben comprobarse.
Cómo se ve
Un deudor deja de contestar, la deuda crece y al empleado se le ocurre escribir a un familiar o a un conocido. Parece una salida sencilla. Pero sencillo no significa permitido, y la responsabilidad es de la empresa. En muchos lugares la respuesta es estrecha: pedir que se ponga en contacto, nunca revelar la deuda, nunca presionar.
Por qué importa
Aquí es donde los equipos con buena intención cruzan la línea. Revelar una deuda a un tercero, presionarlo para que pague o contactar a alguien que nunca lo aceptó puede infringir la ley y perjudicar a las personas implicadas. El riesgo recae en la empresa, no en el vendedor que envió el mensaje.
Qué hacer
La regla por defecto: no contactar a terceros. Conoce las reglas aplicables en tu país antes del primer mensaje. Si la ley y el contrato lo permiten, usa un texto neutro que pida transmitir una petición de contacto, sin importe ni motivo. Si la persona pide que no le escriban más, para, y todo el departamento debe saberlo. Nada de amenazas ni presión. El responsable debe conocer estos contactos y revisarlos. Ante la duda, no escribas y consulta a tu abogado. Mejor perder un canal de contacto que recibir una queja.
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