Prescripción de la deuda
La prescripción de una deuda es el plazo legal durante el cual el acreedor puede reclamarla judicialmente; pasado ese plazo, el deudor normalmente puede oponerse al cobro por vía judicial.
Principio general
La ley no permite mantener una reclamación sobre una persona para siempre. Para las deudas se fija un plazo durante el cual el acreedor puede acudir a los tribunales. Cuando ese plazo vence, el deudor suele tener derecho a alegar la prescripción y el tribunal rechaza la reclamación.
La duración del plazo, el momento en que empieza a contar y los hechos que lo interrumpen o lo suspenden varían según el país y el tipo de contrato. A menudo importa la fecha del último pago o el reconocimiento de la deuda por parte del deudor. Las reglas dependen del país, así que los plazos exactos y el procedimiento deben revisarse con un abogado.
Por qué importa
Para quien dirige el cobro, la prescripción es la fecha límite de toda la cartera. Si se pasa el plazo, incluso con la documentación completa, la vía judicial puede quedar cerrada. La deuda sigue ahí, pero las herramientas para cobrarla se reducen mucho.
La prescripción también influye en el precio de la deuda en una venta. Una cartera con plazos a punto de vencer vale bastante menos.
Qué hacer
Guarda para cada deuda las fechas que importan para calcular la prescripción: la del impago, la del último pago y la de cualquier reconocimiento por escrito. Revisa con regularidad qué deudas están cerca del final del plazo y decide con antelación: juicio, venta o castigo.
No induzcas a error a los deudores. En muchos países está prohibido exigir el pago de una deuda prescrita presentándola como reclamable judicialmente.
El error habitual es acordarse de la prescripción cuando el plazo ya ha vencido. Ese control debe ser una parte regular del trabajo con la cartera.
Más en Señales
- Cobro de deudas por apps de mensajería: qué funciona y dónde está el límiteEl cobro por mensajería funciona porque el deudor responde sin la presión del momento y la conversación queda por escrito. Para la empresa rinde más un tono cortés, con cantidad, motivo y fecha claros y un acuerdo sobre un día concreto. El límite es la ley de cada país: sin amenazas, sin mensajes nocturnos y sin revelar la deuda a terceros. El responsable de cobro responde por ese límite y lee las conversaciones.
- «Pago el viernes»: cómo no perder las promesas de pago en el chat con clientesLas promesas de pago se pierden porque viven en la cabeza del vendedor, en el chat o en una nota personal, sin una fecha que conozca nadie más. Para la empresa es dinero que se quedó sin dueño. Para que «pago el viernes» llegue a su fecha, el equipo necesita un acuerdo: cada promesa tiene fecha, importe y responsable, el vendedor recuerda al cliente en persona y el incumplimiento se nota el mismo día.